El reloj marcaba las 6 con 10 minutos y el apocalipsis recién empezaba. Eran dos las horas de viaje que me esperaban dentro de la buseta gr...
Gracias señor oficial
“Piii piii” era el sonido inquietante y perpetuo que provenía del auto de Arturo, gracias a que se le había dañado el pito (claxon). El s...
Venga después
–Su hermano se encuentra en perfecto estado, señor Rodríguez, lo hemos curado del todo, ya está listo para regresar a casa –me dijo la psiq...
Gracias Mamá
–¡Agáchate carajo! –le gritaba su papá mientras alzaba la correa con el brazo derecho– ¡Quédate quieta muchacha de mierda! –continuaba gri...
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